
La salud articular en nuestras mascotas no solo depende de la prevención, sino también de tratamientos adecuados cuando aparecen signos de dolor, rigidez o pérdida de movilidad. Ya sea por envejecimiento, predisposición genética o lesiones, perros y gatos pueden desarrollar problemas articulares que requieren atención profesional. Afortunadamente, existen múltiples enfoques terapéuticos que ayudan a controlar el dolor, mejorar la movilidad y prolongar su bienestar.
Terapias láser de bajo nivel
Las terapias láser de bajo nivel, también conocidas como terapia láser fría o LLLT (Low-Level Laser Therapy), se han convertido en una herramienta eficaz y no invasiva para el tratamiento de afecciones articulares en perros y gatos. Este tipo de terapia utiliza longitudes de onda específicas de luz para penetrar en los tejidos sin generar calor, estimulando la actividad celular y promoviendo procesos de curación natural.
En el contexto articular, el láser de bajo nivel ayuda a reducir la inflamación, aliviar el dolor crónico y acelerar la reparación de tejidos dañados como cartílagos, tendones y ligamentos. Gracias a su acción sobre la microcirculación y el metabolismo celular, mejora el flujo sanguíneo local y la oxigenación de las zonas afectadas, facilitando la recuperación.
El tratamiento es totalmente indoloro y bien tolerado por la mayoría de las mascotas, incluso por aquellas con mayor sensibilidad o con movilidad reducida. Suele aplicarse en sesiones cortas y repetidas, según la gravedad del problema y el protocolo establecido por el veterinario rehabilitador.

Acupuntura veterinaria
La acupuntura veterinaria es una terapia milenaria de origen chino que ha sido adaptada con éxito al cuidado animal moderno. Consiste en la estimulación de puntos específicos del cuerpo, generalmente mediante la inserción de agujas muy finas, para activar respuestas fisiológicas que promueven el equilibrio y la autorregulación del organismo.
En el tratamiento de problemas articulares en perros y gatos, la acupuntura es especialmente útil para aliviar el dolor, reducir la inflamación y mejorar la movilidad. Estimula la liberación de endorfinas y otras sustancias naturales con efectos analgésicos y antiinflamatorios, además de favorecer el flujo sanguíneo y la relajación muscular en las zonas afectadas.
Se utiliza tanto en casos agudos como en enfermedades crónicas como la artritis, la displasia o la espondilosis, y puede ser una alternativa efectiva para mascotas que no toleran bien ciertos medicamentos o que necesitan un tratamiento complementario no invasivo. La acupuntura también contribuye al bienestar general, ayudando a reducir el estrés y mejorar la calidad de vida del animal.
Fisioterapia y rehabilitación física
La fisioterapia en mascotas se ha convertido en una herramienta esencial para mejorar la calidad de vida, especialmente tras cirugías, lesiones o en casos de enfermedades crónicas. Su propósito es aliviar el dolor, recuperar la movilidad y reforzar la musculatura mediante técnicas adaptadas a cada animal.
Masajes, estiramientos, ejercicios guiados e incluso hidroterapia son algunos de los métodos más comunes utilizados por profesionales especializados. Estas terapias no solo ayudan a una recuperación más rápida, sino que también previenen el deterioro físico en animales con condiciones degenerativas.
Tanto perros como gatos pueden beneficiarse enormemente de un plan de rehabilitación. Un perro con displasia o un gato que ha sufrido una fractura pueden encontrar en la fisioterapia una vía efectiva para recuperar su independencia. Además, los animales mayores también pueden mantener su movilidad y bienestar gracias a estas terapias suaves y constantes.
El compromiso del tutor es clave. Seguir las indicaciones del fisioterapeuta, repetir los ejercicios en casa y acompañar emocionalmente a la mascota durante el proceso refuerza los resultados.
Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs)
Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides, conocidos como AINEs, son una herramienta común en la medicina veterinaria para aliviar el dolor, reducir la inflamación y mejorar la calidad de vida de muchas mascotas. Se utilizan con frecuencia en casos de artrosis, traumatismos, cirugías o enfermedades crónicas que generan molestias persistentes.
A diferencia de los esteroides, los AINEs actúan bloqueando ciertas enzimas relacionadas con el dolor y la inflamación, lo que permite un alivio eficaz sin suprimir por completo el sistema inmunológico. Sin embargo, su uso debe ser siempre controlado por un veterinario, ya que pueden tener efectos secundarios si se administran en exceso o sin supervisión.
Algunas reacciones comunes pueden incluir irritación gastrointestinal, vómitos o alteraciones hepáticas y renales, especialmente en tratamientos prolongados. Por eso, nunca deben usarse medicamentos diseñados para humanos, ya que las dosis y componentes pueden ser peligrosos para perros o gatos.
Inyecciones intraarticulares con ácido hialurónico o corticosteroides
Cuando una mascota sufre dolor articular crónico, las inyecciones intraarticulares con ácido hialurónico o corticosteroides pueden convertirse en una opción eficaz para devolverle movilidad y bienestar. Este tratamiento se aplica directamente en la articulación afectada, lo que permite una acción localizada y más rápida que otras vías de administración.
El ácido hialurónico actúa como lubricante y amortiguador dentro de la articulación. En animales con desgaste de cartílago, ayuda a reducir la fricción, mejora la movilidad y alivia el dolor. Por otro lado, los corticosteroides tienen una potente acción antiinflamatoria, útil para controlar brotes de dolor agudo en enfermedades como la osteoartritis.
Este tipo de terapia suele reservarse para casos en los que otros tratamientos no han dado los resultados esperados o cuando se requiere un alivio más inmediato. La aplicación debe ser realizada por un veterinario bajo condiciones estériles, ya que se trata de una técnica invasiva que requiere precisión y experiencia.

Cirugías correctivas o de reemplazo articular
Cuando el daño articular es severo y afecta la calidad de vida de una mascota, las cirugías correctivas o de reemplazo articular pueden ofrecer una solución definitiva. Estas intervenciones están diseñadas para reparar, reconstruir o sustituir la articulación dañada, restaurando la función y aliviando el dolor crónico.
Las cirugías correctivas buscan realinear huesos o estabilizar articulaciones para mejorar el movimiento y reducir el desgaste. Son comunes en casos de displasia de cadera o luxaciones graves. En situaciones más avanzadas, el reemplazo articular, similar a las prótesis humanas, implica la sustitución completa de la articulación afectada por una pieza artificial, especialmente en caderas o rodillas.
Aunque son procedimientos complejos que requieren un equipo veterinario especializado, los avances en anestesia, cirugía y rehabilitación han mejorado significativamente los resultados. La recuperación suele incluir fisioterapia para fortalecer los músculos y asegurar una buena movilidad.
Aplicación de compresas calientes o frías
El uso de compresas calientes o frías es una técnica sencilla y efectiva para ayudar a las mascotas a aliviar molestias musculares y articulares. Estas aplicaciones se adaptan según el tipo de lesión o dolor que presente el animal, brindando un complemento natural y seguro para su cuidado.
Las compresas frías se emplean principalmente en las primeras 24 a 48 horas tras una lesión reciente, como golpes, torceduras o inflamaciones agudas. Su función es reducir la hinchazón y calmar el dolor al contraer los vasos sanguíneos, lo que limita la inflamación en la zona afectada.
Por otro lado, las compresas calientes son ideales para lesiones crónicas o dolores musculares, ya que aumentan la circulación sanguínea y relajan los músculos, facilitando la recuperación y reduciendo la rigidez articular. También resultan útiles para aliviar contracturas o mejorar la movilidad en mascotas con artritis.
Es importante aplicar las compresas durante períodos cortos y supervisar que la temperatura no cause molestias o quemaduras. Siempre se debe consultar con un veterinario para determinar el mejor tratamiento y evitar complicaciones.
Control del peso como parte del tratamiento
Mantener un peso adecuado es uno de los pilares esenciales para la salud articular de nuestras mascotas. El exceso de peso genera una carga adicional en las articulaciones, lo que puede acelerar el desgaste y empeorar condiciones como la osteoartritis, dificultando la movilidad y provocando dolor.
Un control de peso adecuado ayuda a reducir la presión sobre huesos y músculos, facilitando la recuperación y mejorando la calidad de vida. Además, un peso saludable contribuye a prevenir otras enfermedades asociadas, como problemas cardíacos o metabólicos, que también afectan el bienestar general del animal.
El manejo del peso implica una alimentación balanceada y controlada en calorías, adaptada a la edad, raza y nivel de actividad de la mascota. También es fundamental fomentar la actividad física diaria, que además de ayudar a quemar calorías, fortalece la musculatura y mejora la flexibilidad.
Conclusión
Cuidar la salud articular de nuestras mascotas implica un enfoque integral donde cada detalle cuenta. Desde tratamientos médicos como la fisioterapia, el uso de medicamentos específicos o las inyecciones intraarticulares, hasta hábitos fundamentales como el control del peso y la aplicación de terapias naturales, todo suma para mejorar su calidad de vida. Comprender la importancia de cada opción y actuar de forma responsable, bajo la guía de un veterinario, es la mejor manera de acompañar a nuestro compañero en su recuperación y bienestar. Así, le regalamos no solo movilidad, sino también la alegría y vitalidad que merece en cada etapa de su vida.
